Que hablen en mi idioma (cont...)
Para mis peces yo era una deidad. Era tan grande para ellos que no
comprendían mis acciones. Mis pececillos veían mis actos de misericordia
como crueldad, y consideraban como destrucción mis intentos de sanidad.
Para cambiar la percepción de los peces comencé a ver que se
necesitaría alguna forma de encarnación. Me tendría que convertir en
pez y "hablarles" en un lenguaje que pudieran
comprender>>. ¾
Libro: Ilustraciones perfectas sobre todo tema y para toda ocasión /
Editorial Unilit / Craig Larson
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