Veamos el pecado como es
Según un informe radial, un colegio de Oregón enfrentó un problema
único. Muchas de las muchachas comenzaron a usar lápiz labial y a
ponérselo en el baño. Después de untárselo presionaban los labios en
los espejos, dejando en ellos docenas de pequeñas marcas de labios.
Finalmente la directora decidió que se debía hacer algo al respecto.
Mandó llamar a las estudiantes al baño y se reunió allí con el
encargado de la limpieza. Les explicó que las huellas de los labios
ocasionaban un gran problema al encargado, quien debía limpiar los
espejos todos los días. Para demostrar cuán difícil era le pidió al
encargado que limpiara uno de los espejos. El hombre tomó un cepillo de
cabo largo, lo metió en el inodoro y restregó el espejo. Desde entonces
no ha habido huellas de labios en los espejos.
Si al tentarnos por el pecado tan solo pudiéramos ver la verdadera
suciedad que estamos besando, entonces no nos atraería.
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Mención: Brett Kays
Libro: Ilustraciones perfectas sobre todo tema y para toda ocasión /
Editorial Unilit / Craig Larson |